viernes, 30 de diciembre de 2011

TEFILAH DE UNA ALMA SEDIENTA

¿Oh, Elohim, tú eres mi Dios!
Con diligencia te he buscado;
mi alma tiene sed de ti.
Mi ser te anhela
en tierra árida y sedienta, carente de agua.
Te he contemplado en el santuario para admirar tu tu poder y tu gloria.
Porque es mejor tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
Por eso te bendeciré en mi vida, y en tu Nombre alzaré mis manos.

1 comentario:

  1. La belleza, la profundidad de la Biblia, hoy día es ignorada cada día por una humanidad muy deshumanizada; los robos o asaltos demuestra la falta de respeto por la propiedad y bienes ajenos; los pillos o kakos quieren vivir a costa de lo ajeno. Arrepentíos y convertíos al Dios de Israel, y recibid al Mashíaj Yeshúa. Amén.

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